
Santa Fe: Avanzan con la cárcel para los narcos y sicarios más peligrosos
Santa Fe comenzó la construcción de “El Infierno”, su primera cárcel de alto perfil, encargada de alojar a los narcos y sicarios más peligrosos de la provincia en un predio en Piñero. Su capacidad será de hasta 1152 reclusos y la obra requirió una inversión del gobierno provincial de $109.000 millones. El ministro de Justicia y Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, aseguró que estará en funcionamiento para el año que viene.
El titular de la cartera también celebró el armado de la prisión tras “cuatro años de paralización de obra pública en seguridad penitenciaria” debido al “servicio penitenciario alicaído” que recibieron en su gestión. Santa Fe vivió fuertes cambios en materia de seguridad desde la llegada de Maximiliano Pullaro a la Gobernación.
Rosario, su ciudad más peligrosa, fue la principal protagonista de la baja en el delito: entre enero y agosto de 2023 se registraban 190 homicidios; para los ochos primeros meses de 2024, esa cifra bajó a 66. Representa una baja del 65%, lo que alejó a la ciudad de las estadísticas que la acercaban a países de América Latina con problemas endémicos de violencia.
Esto se relacionó de forma plena con un acuerdo entre el gobierno provincial y nacional, este último representado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, de que el problema de raíz provenía del “narcoterrorismo”. El Operativo Bandera se desplegó e incluyó alrededor de 1000 agentes de fuerzas federales, la duplicación de su radio de acción y la patrulla de cuatro zonas calientes.
Esto se acompañó de mayores controles en las cárceles, tanto federales como provinciales, a los presos de alto perfil. Ahora, en 2025, Cococcioni mencionó que la gestión terminará con más de 16.000 plazas carcelarias, un número que inicialmente era de 6000. “Esto nos va a permitir que no quede un solo preso en comisarías”, señaló.
El gobierno provincial expropió 80 hectáreas para construir el penal de alto perfil y otros dos para reclusos de bajo perfil, próximos a licitarse.
El Centro de Reclusión para Internos de Alto Perfil (Ceriap) implicará la categorización de los internos, que serán tanto hombres como mujeres, en grupos para evaluar el impacto que tienen afuera de la cárcel. “Esta cárcel nos va a permitir categorizar los internos en pequeños grupos de doce, evaluando la afectación que pueden hacer en el exterior, la seguridad que cada uno requiera y los géneros”, sostuvo la secretaria de Asuntos Policiales, Lucía Masneri.
El predio, ubicado en la Ruta AO 12 y la Nacional 14 detrás del predio de la unidad actual (UP11), tiene 30 hectáreas. La cárcel medirá 500 metros por 500 metros y se compondrá de cuatro minipenales con 280 reclusos cada uno. Cada minipenal tendrá un patio de uso individual restringido y boxes individuales para comunicarse por medio de un blindex y no tener contacto físico.
Los doce pabellones se dividirán en dos plantas. “Esto va a llevar a controlar la seguridad en la calle, porque ataca directamente las intenciones de continuidad de actividad delictiva desde adentro de los penales hacia afuera. Además, se impedirá que coopten a otros delincuentes que entran por causas menores y terminan formando parte de las bandas narcocriminales y siendo brazos ejecutores”, agregó Masneri.
Además, tendrá un doble muro perimetral de 1800 metros de largo por 10 metros de alto, con circulación vehicular por debajo y circulación peatonal por arriba. Cada 70 metros tendrá un torreón de vigilancia y en el fondo del penal habrá una torre de 36 metros de alto para tener una vista de 360 grados.
Estas medidas de construcción se acompañarán de un armamento especializado para impedimento de fugas, cámaras de vigilancia, sistemas tecnológicos de apoyo para investigaciones y un sistema de inhibición de señal.
El secretario de la Unidad Ejecutora de Infraestructura en materia de Seguridad Pública y Penitenciaria, Diego Leone, detalló que será una obra de 18 meses de plazo y se estará terminando en septiembre de 2026.